Lizzi Sueldo Matos, candidata a la alcaldía de La Molina: profesional con vocación de servicio
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TEXTO Y FOTOS: Nivardo Córdova Salinas (*)

De Huancayo a Lima, de la empresa al Derecho y de la experiencia profesional a la política. La historia de Lizzi del Rocío Sueldo Matos está marcada por una idea que aprendió desde niña: el trabajo no solamente permite progresar; también es una forma de servir a los demás. Desde esta perspectiva, Lizzi Sueldo Matos es candidata a la alcaldía de La Molina por Renovación Popular, con el lema «Tu alcaldesa que resuelve».
Sus propuestas se resumen gestión de obras de impacto, como el túnel de La Molina, viaductos en la Av. Javier Prado, más pistas y veredas, semaforización inteligente. Asimismo, obras sociales, salud y medio ambiente: Planta de Tratamiento (PTAR), el Gran Teatro Municipal, Casa de la Cultura, Hospital de la Solidaridad y servicio de veterinaria móvil; construcción de la Casa de la Juventud. Uno de los principios «no negociables» es la defensa cerrada de la residencialidad del distrito y desarrollo de la seguridad digital con videovigilancia con IA.
Historia familiar y profesional
Lizzi Sueldo es abogada, empresaria, consultora y especialista en Derecho, gestión pública, gobernabilidad, comercio exterior y defensa nacional, con una amplia trayectoria desarrollada tanto en el sector privado como en instituciones públicas. Su experiencia profesional y política se encuentra estrechamente vinculada a una concepción del trabajo entendido como responsabilidad y del servicio público como compromiso con la sociedad.
Nacida en Huancayo, creció en el seno de una familia que hizo del trabajo, la disciplina, el estudio y la solidaridad principios fundamentales. Su padre, empresario emprendedor, inició sus actividades en el rubro de la madera vinculada a los campamentos mineros y posteriormente desarrolló negocios de transporte, farmacias, supermercados y otras actividades empresariales. Su madre, mujer de profunda disciplina y formación cultural, fue para ella un referente permanente de valores, organización y honestidad.
De sus padres recibió una enseñanza que ha marcado su vida: trabajar incluso cuando las circunstancias permitan delegar, estudiar permanentemente. “A mí me formaron en el trabajo y en el servicio”, sostiene.
Realizó sus estudios escolares en Huancayo y posteriormente llegó a Lima para continuar su formación universitaria. Inició estudios en la Universidad Femenina y luego siguió la carrera de Derecho en la Universidad de San Martín de Porres. Es egresada de las maestrías de Derecho Registral y Notarial y de Derecho Civil y Comercial. Cuenta además con diplomados y especializaciones en Derecho Notarial y Registral, Gobernabilidad y Ciencia Política, Gestión Pública, Desarrollo y Defensa Nacional. Es conciliadora judicial, agente de Aduanas de la Escuela Nacional de Aduanas y experta en Comercio Exterior.
En el ámbito profesional se ha desempeñado como asesora y consultora de empresas de diversos sectores y de municipalidades; fue asesora en el Congreso de la República, coordinadora técnica de la Cámara de Comercio e Integración Peruano-Brasileña y docente universitaria. También desarrolló actividad empresarial como copropietaria y gerente general de Supermercados Casa Sueldo S.R.L. en Huancayo y de Transportes Ralúz S.R.L.
Su relación con la actividad política se remonta a finales de la década de 1990. Participó en campañas de Solidaridad Nacional entre 1998 y 2000 y posteriormente intervino en diversos procesos de organización y participación política. Fue candidata a regidora en diferentes procesos electorales y, en 2026, candidata a diputada por Renovación Popular con el número 5, siendo actualmente accesitaria.

Su experiencia en el ámbito municipal se ha fortalecido durante los últimos años a partir de su cercanía con la gestión de La Molina. Desde su formación jurídica y su experiencia profesional ha acompañado y conocido de cerca la problemática de la administración municipal, aportando análisis y asesoría en distintos asuntos.
Para Sueldo Matos, la gestión pública requiere mucho más que autoridad: exige conocimiento, ética, disciplina y capacidad de dar ejemplo. “Las palabras conmueven, pero el ejemplo arrastra”, afirma, convencida de que quien dirige una institución debe ser el primero en asumir las responsabilidades y exigencias que demanda el servicio público.
Su visión trasciende el ámbito distrital. Considera que el Perú necesita recuperar la capacidad de sus instituciones para atender las necesidades de los ciudadanos y, especialmente, reducir las brechas que mantienen a las provincias en desventaja frente a Lima. Para ello, sostiene que quienes gobiernan deben conocer directamente las distintas realidades del país y comprender las necesidades de la población.
“Uno tiene que conocer el sufrimiento de la gente para poder entender de verdad”, señala, reivindicando una política cercana, sencilla y comprometida.
Madre de tres hijos, continúa considerando el aprendizaje permanente como parte esencial de su vida. Su trayectoria combina el Derecho, la empresa, la gestión, la formación académica y la participación política, pero encuentra su principal denominador común en una convicción heredada de sus padres: que el éxito personal adquiere verdadero sentido cuando se transforma en servicio.
Del mundo empresarial a la política
La relación de Lizzi Sueldo con la política tampoco nació ayer. Su trayectoria registra participación política desde finales de la década de 1990. Participó en campañas de Solidaridad Nacional entre 1998 y 2000 y fue candidata al Congreso con el número 33, cuando existía el distrito electoral múltiple.
Posteriormente participó en campañas y procesos vinculados con Vamos Vecinos, Sí Cumple, Participación Popular, Cambio Radical y Unión por el Perú. En diferentes momentos fue invitada o candidata a cargos de representación municipal. En 2026 fue candidata a diputada por Renovación Popular, con el número 5, y figura actualmente como accesitaria.
La política, para ella, está relacionada con una palabra que aprendió en casa: servicio. En ese sentido, su historia familiar adquiere una dimensión política. Su padre ayudaba a las comunidades. Su madre le enseñó que lo ajeno debía respetarse y que aquello que pertenece al Estado debe cuidarse todavía más.
La experiencia de La Molina
Su cercanía con la gestión municipal de La Molina le ha permitido conocer desde dentro los problemas, procedimientos y desafíos de una administración distrital. Durante los últimos años ha acompañado la gestión municipal encabezada por su esposo, participando desde su experiencia profesional y jurídica. Según relata, muchas veces ha sido consultada y ha brindado sus opiniones y conocimientos sin recibir remuneración por ello.
“Todo. Me sé todo. Absolutamente todo”, responde cuando se le pregunta cuánto conoce de la realidad municipal. Más allá de la contundencia de la frase, lo importante es lo que explica después: su conocimiento no proviene únicamente de una presencia protocolar. Se deriva de su profesión, de sus conversaciones con el equipo de gestión, del análisis de los problemas y del seguimiento de las decisiones.
Como abogada y mujer estudiosa, afirma haber aportado su percepción y conocimiento para contribuir a la gestión. Su lectura de la administración municipal comienza por un concepto que considera decisivo: la situación económica puede ser grave, pero existe un problema todavía más profundo cuando una institución pierde su cultura de trabajo.
En su relato, encontró una administración que no solamente tenía dificultades financieras, sino también problemas de identificación institucional. Funcionarios que llegaban tarde, trabajadores que no se sentían comprometidos con la institución y una cultura burocrática que podía reducir el trabajo a cumplir formalidades. Frente a eso, plantea una idea distinta: el funcionario no debe trabajar para una gestión determinada. Debe trabajar para la institución, porque las gestiones pasan, pero las instituciones permanecen.
“Cuando uno trabaja por el distrito, por un municipio, por un ministerio o por una entidad del Estado, uno al final de cuentas ya está trabajando por el Perú”, sostiene.
(*) Nivardo Vasni Córdova Salinas es Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Piura (UDEP), periodista profesional y director de los periódicos «Río Hablador» y «Crónica Digital«. En 2025 realizó estudios de Maestría en Comunicaciones en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Una reseña sobre su trabajo periodístico se encuentra en la enciclopedia virtual Wikipedia (ver aquí)
