Ruta de la muerte: de las cordilleras andinas de Cajamarca y La Libertad al puerto de Salaverry. ¿Quién fiscaliza el camino de los minerales?
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ESCRIBE: Lic. Edilberto Barrantes Terán (*)
Durante las noches, mientras la mayoría de ciudadanos duerme, una interminable caravana de camiones, volquetes y tráileres recorre las carreteras que conectan las zonas andinas con la costa liberteña.
Es la ruta de los minerales.
Desde las alturas de Cajamarca, parte de la carga se dirige por la carretera Kuntur Wasi, San Pablo, Ciudad de Dios, Trujillo, hasta llegar al Terminal Portuario de Salaverry. Desde las provincias andinas de La Libertad, otra ruta desciende por Huamachuco, Santiago de Chuco, Shorey, Quiruvilca, Shirán, Trujillo, para terminar igualmente en Salaverry.
Y allí comienza otra etapa: almacenamiento, manipulación y embarque hacia mercados internacionales.
No estamos hablando de una actividad marginal. La propia información oficial confirma la creciente importancia de la antracita en el movimiento portuario de Salaverry. ProInversión informó que durante 2023 el carbón antracita llegó a representar más del 42,5 % del granel sólido movilizado por el terminal.
PRIMERA ETAPA: LA EXTRACCIÓN
Para extraer estos minerales en las cabeceras de cuenca, significa remoción de suelos, destrucción de lagunas, bofedales, alteración del paisaje y afectación de ecosistemas y presión de ecosistema.
Nuestra cordillera no puede convertirse en una simple cantera de materias primas mientras las comunidades que viven en ella soportan los costos ambientales más graves del planeta, ya han muerto importantes ríos.
SEGUNDA ETAPA: EL TRASLADO
Miles de toneladas son trasladadas en horas de la noche y como abigeos al puerto.
El problema que denunciamos no es el transporte de minerales en sí mismo, sino las condiciones en que este se realiza y la necesidad de garantizar que ninguna carga sea trasladada sin las medidas ambientales y de seguridad correspondientes.
La pregunta es concreta: ¿Los vehículos circulan permanentemente con la carga debidamente cubierta? ¿Existe control efectivo sobre el desprendimiento de partículas durante el recorrido? ¿Se realizan controles ambientales en los puntos críticos de las rutas? ¿Quién determina qué mineral se transporta, de dónde procede, cuánto pesa, cuanto cuesta y cuál es su destino? No puede existir una zona gris entre la mina y el puerto.
TERCERA ETAPA: SALAVERRY
Y llegamos al punto más sensible: el puerto de Salaverry. El Terminal Portuario Multipropósito de Salaverry es actualmente operado bajo una concesión de 30 años por Salaverry Terminal Internacional S.A. (STI). El contrato de concesión fue suscrito en octubre de 2018 por el Pdte. Pedro Pablo Kuczynski Godard, vacado por la actual Presidenta Keiko Fujimori, Terminal que no pertenece al Perú.
¿QUIÉN ESTÁ FISCALIZANDO EL IMPACTO AMBIENTAL DEL MOVIMIENTO DE MINERALES?
La propia administración pública reconoce que Salaverry es un terminal que moviliza minerales y otros productos a gran escala. La Autoridad Portuaria Nacional ha publicado reportes de calidad ambiental que incluyen mediciones de aire, agua de mar y sedimentos en el área de influencia del terminal.
Entonces, los ciudadanos tienen derecho a conocer esos resultados.
Queremos saber:
- ¿Qué niveles de material particulado se han registrado?¿Qué ocurre con el polvo generado durante el almacenamiento y manipulación del carbón?
- ¿Qué controles existen durante la carga y descarga?
- ¿Qué medidas se aplican para evitar que partículas lleguen a las zonas pobladas y al ambiente marino?
LOS VECINOS NO PUEDEN SER LOS PAGADORES DE LA CUENTA AMBIENTAL
Los habitantes de Salaverry, Alto Salaverry, Alto Moche, Villa Marina y Las Delicias, entre otros sectores, merecen respuestas.
Si existen desde hace una década, denuncias persistentes sobre polvo, contaminación ambiental, problemas respiratorios o afectación de la pesca, deben investigarse técnicamente y hacerse públicos los resultados. Porque una población no puede ser condenada a respirar primero y preguntar después.
EL MAR TAMBIÉN ESTÁ EN LA LÍNEA DE FUEGO
La preocupación no termina en la playa. Cuando las actividades portuarias involucran grandes volúmenes de minerales, el control ambiental debe considerar también el entorno marino. El puerto no es una isla desconectada de la población. Está unido al mar, a la pesca, a los ecosistemas y a las comunidades que dependen de ellos. Por eso exigimos información transparente sobre:
- Calidad del aire;
- Material particulado;
- Calidad del agua marina;
- Sedimentos;
- Manejo y almacenamiento de carbón;
- Transporte terrestre;
- Sistemas de control de polvo;
- Fiscalización de las autoridades;
- Cumplimiento de los instrumentos de gestión ambiental;
- Eventuales impactos sobre la actividad pesquera.
NO ESTAMOS CONTRA EL DESARROLLO: EXIGIMOS DESARROLLO CON RESPONSABILIDAD
Que nadie pretenda confundir esta denuncia. No estamos contra la actividad económica, ni contra el comercio exterior, ni contra la generación de empleo. Estamos contra cualquier modelo de desarrollo en el que las ganancias se concentren y los costos ambientales terminen siendo pagados por las comunidades.
El Perú necesita minería, industria, comercio y puertos; pero necesita también agua limpia, aire limpio, ecosistemas protegidos y autoridades que fiscalicen. La riqueza mineral pertenece al país, pero el derecho a vivir en un ambiente saludable también pertenece a todos los peruanos.
RNP ESTUVO EN EL LUGAR DE LOS HECHOS
El pasado domingo 20 de septiembre de 2026, integrantes del Grupo Radio Noticias del Perú – RNP estuvimos en la zona de Salaverry para recoger testimonios y observar directamente la situación denunciada por los pobladores.
Nuestra obligación como medio de comunicación no es mirar hacia otro lado. Es investigar. Es preguntar. Es contrastar. Es exigir respuestas. Y si existen responsabilidades, que sean determinadas por las autoridades competentes con pruebas, documentos y procedimientos transparentes.
UNA PREGUNTA FINAL
Desde las cabeceras de cuenca de Cajamarca y La Libertad hasta el puerto de Salaverry existe una gigantesca cadena económica: Extracción, Transporte, Almacenamiento, Manipulación, Embarque y Exportación. La pregunta que queda sobre la mesa es sencilla: ¿Quién controla toda la ruta?
Porque si el mineral tiene un origen, un recorrido, un peso, un propietario, un destino y un valor económico, también debe existir una fiscalización ambiental y administrativa capaz de seguir toda la cadena.
La riqueza no puede salir de nuestra Cordillera Andina dejando contaminación, deterioro ambiental y preocupación en las comunidades.
El desarrollo debe generar riqueza, pero también debe respetar la vida.
Trujillo, 23 de septiembre de 2026
(*) Lic. Edilberto Barrantes Terán, director y editor del Grupo Radio Noticias del Perú (RNP).
